Me quiero sumergir
en los libros
de la biblioteca
de tu casa
Me quiero tatuar
las arrugas
de tu almohada
Y de paso usarte la bufanda
y las medias
porque hace frío
Te abrazo fuerte
f u e r t e
- algún día de mayo o junio -
lunes, 27 de junio de 2016
-Pero me da miedo que se entere,
más que nada porque no creo que sea
algo recíproco. No pasa nada "especial"
conmigo, y eso me rompe el cuore </3
-Disfrutalo de todas maneras,
porque lo que estás sintiendo es algo lindo.
-Por eso prefiero seguir haciendo
de cuenta que no me pasa nada y
morirme por dentro.
Nooooo, no es lindo, es horrible.
Es horrible porque no puedo
compartirlo con ella.
-Pero me vas a decir que no disfrutas
el tiempo que pasan? Aunque no tenga
noción de esto que sentís?
- Si, me encanta
-Entonces no te mueras.
martes, 7 de junio de 2016
Hoy
un blog amigo
una persona des-conocida
pero conocida
cerró su blog
borró sus poemas
borró sus palabras
y sus letras
Hoy la busqué
y no la encontré
tengo un vacío virtual
un vacío en mi caja de poemas
Pero hoy
volví a escribir yo
y es posible que mañana
vuelva a dibujar
a recordar
a encontrar
a encontrar
todo
lo que perdí
mientras aprendía a vivir.
sábado, 30 de abril de 2016
viernes, 1 de abril de 2016
miércoles, 9 de marzo de 2016
viernes, 26 de febrero de 2016
jueves, 25 de febrero de 2016
"El humor es aceptación y multiplicación de la tragedia. Para aceptar y comprender,
Marisa Wagner logra ponerse en el lugar del otro. No se puede hacer verdadero arte
sin hacer empatía con los enemigos. (...) Es necesario para hacer arte ponerse en el
lugar, en la piel, en el cuerpo, en la historia del otro. Hacer empatía. Aunque duela.
Si no, no se puede. No hay forma. Cuando eso sucede, puede suceder el arte. (...)
Se trata de estar en el otro y que el otro esté en mi. Porque ese intento de ponerse
en el lugar del otro, es un acto de amor.
Ejemplo de esto es este bellisimo poema, en el que Marisa Wagner, no solo comprende
sino que pide comprensión, y termina con un final pícaro que roba una sonrisa:
Marisa Wagner logra ponerse en el lugar del otro. No se puede hacer verdadero arte
sin hacer empatía con los enemigos. (...) Es necesario para hacer arte ponerse en el
lugar, en la piel, en el cuerpo, en la historia del otro. Hacer empatía. Aunque duela.
Si no, no se puede. No hay forma. Cuando eso sucede, puede suceder el arte. (...)
Se trata de estar en el otro y que el otro esté en mi. Porque ese intento de ponerse
en el lugar del otro, es un acto de amor.
Ejemplo de esto es este bellisimo poema, en el que Marisa Wagner, no solo comprende
sino que pide comprensión, y termina con un final pícaro que roba una sonrisa:
Consejos para visitantes
Si Ud. hace caso omiso
de nuestra sonrisa desdentada,
de las contracturas,
de las babas,
encontrará, le juro, un ser humano.
Si mira más profundo todavía,
verá una historia interrumpida,
que hasta por ahí, es parecida...
Si no puede avanzar,
si acaso le dan náuseas o mareos,
no se vaya,
antes, por lo menos,
deje los cigarrillos"
Alan Robinson sobre Marisa Wagner en su libro "Actuar como loco".
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